Enseñar a los niños a comer bien tiene más que ver con la parte conductual que con los alimentos como tal, es decir los hábitos, las interacciones con la comida y los sentimientos que evocan pueden tener un efecto grande sobre lo que eligen y como lo hacen.

Lo primero que debemos evitar es la negatividad y sería mejor enfocarnos en lo positivo. Ya que muchas veces no nos damos cuenta que nuestras conductas alrededor de la comida causan reacciones de desaprobación de nuestra parte lo que refleja en que los niños se sientan desconfiados de su capacidad de comer saludablemente.

Algunos ejemplos de esto:

 Cuando le decimos a un niño:

“Come 3 bocados más para que comas bien” =  se traduce en no sabes cuanto comer para nutrirte adecuadamente

“No te gusta nada” = eres muy dificil para comer

 “No puedes comer mas” = tu deseo por comer esta equivocado y no sabes medirte

“Si quieres postre entonces come más vegetales” = tienes que pagar un precio para obtener lo que deseas

Casi siempre cuando esperamos que los niños prueben algo o terminen su plato y no lo hacen, los padres quedan decepcionados (aun que no lo expresen) y esto es algo que es notorio, causando que los niños sientan culpa y se genera una barrera invisible entre los padres y los niños haciendo más lejano que los niños se sientan a gusto con lo alimentos.

Entonces, ¿qué pasaría si nos enfocamos en lo positivo?

Si utilizamos los elogios de forma inteligente y con sentido podemos generar una gran motivación y ganas de adquirir nuevas habilidades

Celebrar los pequeños logros, y enfocarnos en lo que el niño logra en vez de en lo que no hace puede hacer, ayuda a mejorar su confianza y autoestima.

No digo que no enseñemos a los niños a disfrutar y probar frutas y verduras, pero debemos evitar a toda costa presionar, culpar o forzar a los niños, no solo porque está demostrado que no funciona sino porque los hace sentir mal a corto y largo plazo.

Los hábitos son algo que se aprenden por medio de la repetición y el placer que generan por lo que si queremos que los niños disfruten los alimentos naturales debemos generar sentimientos positivos alrededor de estos.

Con pequeños cambios que hagamos en nuestro lenguaje podemos cambiar por completo la percepcion de la comida.

Imagina un momento tranquilo, sin presión, con un ambiente positivo, una mesa llena de comida variada y opciones saludables, si todavia le sumamos una sensación de hambre, y buen humor. Se convierte en el momento perfecto para que un niño se muestre aventurero a probar algo nuevo.

Y una vez que lo haga utilicemos palabras como “te veo contento en la mesa”, “veo que te gusto la comida”, “te has animado a probar algo nuevo por ti mismo”. Estas palabras pueden ayudar a que se  sientan positivos y más confiados para las proximas ocasiones.

 

LILIAN LEVY

Lilian LEVY (Foodiemom)

Licenciada en nutrición y ciencia de los alimentos y consultora certificada en lactancia IBCLC 

Apasionada por la cocina y creadora de recetas saludables y deliciosas que los pequeños disfruten.

Mi pasión es ayudar a familias a cambiar hábitos y descubrir en los alimentos una nueva forma de vida que permita el desarrollo integral de los niños.

IG @foodiemom.mx