portada paola clark

¡Ya todos listos y felices de vacaciones!

No importa si saliste o si te quedaste en casa, son unos días deliciosos para recargar pilas y

disfrutar del clima. 

Las últimas semanas antes de semana santa sentí que “ahora si” (otra vez)  todas mis amigas y

conocidas estaban a dieta, que todo mundo estaba en el gym, todos muy aplicados…

 ¡¡Me encanta verlas a todas cuidándose, pero otra vez estaban a dieta!! Ya habían hecho dieta en

Enero…

 Lo primero que les dije fue; ¡¡Ninguna dieta sirve!!  o sea, si sirven, pero a ver, haces la dieta, bajas

esos 4, 5, o 15 kilos que traías, pero el 1er día de la vacación te comes y te tomas todo lo que se te

antojó, pero “no podías comer” porque estabas a dieta… y así todos los días hasta que regresas a la

rutina normal y otra vez traes unos kilitos de más.

 Por eso digo que no sirven porque lo que sirve es pensar en la dieta como un cambio de hábitos.

Y aprender a comer de la forma real, que es básicamente comer lo que la naturaleza nos da.

 Una buena alimentación es básica para todos, pero es importantísima para el desarrollo de los niños, por eso, no dejamos de hacerlo en vacaciones porque es un estilo de vida.

 Les dejo unos tips para lograr comer correctamente en familia durante este periodo.

 1.           Recuerda que lo más importante para nuestro cuerpo es el agua. Evita refrescos, juguitos, limonadas etc

 2.           Empieza el día con un desayuno completo; frutas, verduras, proteína, granos y grasas buenas.

 3.           Procura llevar o tener a la mano snacks saludables

 4.           Mantente lejos de los menús para niños, mejor escoge una opción más saludable en la que puedan compartir entre hermanos o con los papás.

 5.           Uno de mis tips siempre es probar comida de diferentes países o estados, de esta forma es como vamos sumando alimentos a la dieta familiar. Así que si sales procura comer local, en vez de buscar un restaurante donde haya algo que los niños coman.

 6.           Siempre incluye a los niños en la compra y preparación de los alimentos, este es el primer gran paso para que se animen a probarlos.

 7.           Compra lo que quieres que se coman y no compres lo que no quieres que se coman. Tener en casa papitas, oreos, refrescos es un permiso implícito para comerlos, así que es mejor solo tener lo que si queremos comer.

 Se vale darle un giro a la alimentación y comer alimentos que regularmente no comemos, pero reparte tus antojos a lo largo de las vacaciones. La mejor forma que me ha funcionado es comer el 90% alimentos saludables y el 10% del tiempo. Dejarlo para cuando sale de nuestro control o queremos comernos un postre.

 Llevar un estilo de vida saludable es un hábito que lleva tiempo formar, procura que las vacaciones sean

parte de tus buenos hábitos.

 

 

 Paola CLARK

 

Es mamá de dos niños que crecieron comiendo nuggets, salchichas y yogures de colores. Esto la llevó a un gran reto y buscó certificarse como Health Coach y buscó cambiar radicalmente su alimentación. Ella estudió entonces sobre alimentación infantil y “picky eating”Hoy felizmente puede decir que sus pequeños comen de todo y que están aprendiendo a tomar las desiciones correctas para su cuerpo. Paola se dedica a dar talleres y asesorías personalizadas a mamás y niños, donde aprenden la importancia de a buena alimentación y como lograrlo en casa. Puedes encontrarla en Facebook como Health Begins at Home y en Instagram como health_begins_at_home

 

IG @paolahealthymom